Clara y Francisco: Espejo de la Vida Contemplativa
Nuestra Forma de Vida
ORACIÓN Y DEVOCIÓN
POBREZA Y MINORIDAD
FRATERNIDAD
MISIÓN
Contemplar a Jesús El Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo se ha de vivir desde la escucha de la Palabra, priorizando la oración y contemplación. Vivir de una manera contemplativa, consiste, dirá Clara, en ser un espejo de la vida de Jesús, el Hijo de Dios.
El privilegio de una vida pobre La pobreza y minoridad franciscanas tienen su fundamento en la pobreza de Jesús que al venir al mundo se despojó de su rango de hijo de Dios y tomó la condición de siervo. Es, sobre todo, desapropiación de la propia voluntad, de los dones o cualidades personales e incluso desapropiación de la propia pobreza. Clara no quiere poseer nada, como Francisco.
La fraternidad es un don del Espíritu. Cada una es dada por el Señor a la otra, y no de una vez para siempre, sino como una semilla que debe crecer en el amor mutuo con la entrega libre y personal. La fraternidad es el lugar en el que el Evangelio es vivido en lo cotidiano, el ámbito privilegiado en el que se testimonia a un Dios que es nuestro padre y nos hace a todos hermanos y hermanas. La vida en fraternidad rompe los moldes y estructuras jerárquicas para establecer la igualdad de todas las hermanas y para que el afecto mutuo, el servicio, el perdón y el cuidado de las más débiles y enfermas excluyan todo dominio de las unas sobre otras. El bien común debe ser el criterio básico para todas las decisiones.
La misión de Clara y las hermanas no se realizará yendo por los caminos a predicar el evangelio como hacían los hermanos. Permaneciendo toda su vida en San Damián no fueron ajenas a los problemas y preocupaciones de sus contemporáneos, de la iglesia o de la ciudad de Asís. Clara no fue nunca una mera espectadora de la historia. Participó activamente en ella mediante la oración y la intercesión y a través de gestos concretos: atención a enfermos, escucha de personas con dificultades, comunicación de bienes, etc.
"Mira cada día tu alma como en un espejo, para ver en ella la humildad de la pobreza y la gloria de la caridad".
Santa Clara de Asís




